Archivo Septiembre, 2009
Quema grasa con esta rutina al aire libre
Escrito por Ray en Entrenamiento el Septiembre 29th, 2009
Erwan Le Corre es un francés de 37 años que podría clasificarse como el hombre más completo en preparación física del mundo. Su aspecto está a la altura: si se dejara el pelo un poco más largo y cambiara el bañador por un taparrabos, sería el doble de Tarzán. Le Corre no sólo es fuerte, rápido, explosivo y ágil: también es un deportista cuyos oponentes son lo único que ve y cuyo campo de entrenamiento es cualquier lugar en el que se encuentre.
Aunque estas fotos están tomadas en plena selva tropical, no es necesario reservar un vuelo a Brasil. Simplemente mete tu limitado cuerpo de gimnasio en el coche, llévalo a un parque y haz que atraviese los siguientes pasos con este entrenamiento.
Necesitarás:
1 barra de dominadas o una rama de árbol fuerte.
1 línea recta de diez pasos de largo que excavarás en el suelo con el talón.
1 caja, banco o step de 30 cms de alto.
1 peso de 20 kilos o una piedra grande.
Evasión
Pon las manos en el suelo y camina a cuatro patas durante 20 pasos. Ahora salta y esprinta unos 50 metros. Vuelve trotando al principio y repite, pero esta vez anda como los cangrejos (a gatas hacia atrás). Después 20 pasos, ponte de pie y haz otro sprint de 50 metros.
Escape
Al finalizar el sprint de 50 metros, salta todo lo que puedas. En cuanto toques el suelo échate a correr, y a los pocos pasos vuelve a saltar. Repite hasta completar 10 saltos, y luego corre despacio y vuelve a la caja. Impulsándote con ambos pies, salta hacia atrás y hacia delante por encima de la caja 10 veces, asegurándote de que aterrizas sobre los talones todas las veces.
Ataque
Corre recto desde la caja hasta una rama de árbol baja. Haz dominadas hasta el fallo, y luego déjate caer y haz fintas de ataque. Realiza 20 repeticiones de puñetazos, patadas voladoras y codazos. Ahora corre 50 metros, baja el ritmo y acelera otra vez, alternando entre sprint y recuperación durante unos 400 metros. Repite este combo entre dos y cuatro veces.
Equilibrio
Colócate en un extremo de la línea de 3 metros y agáchate hasta que los dedos rocen el suelo. En esta postura, camina por la línea sin rebotar. Cuando termines, párate 2 segundos, levántate y vuelve a ponerte en cuclillas cinco veces. Ahora encuentra un sitio a unos pocos metros y salta hacia él, aterrizando siempre sobre los talones. Repite este combo cinco veces.
Rescate
Corre hacia la roca, agáchate y levántala hasta la cintura. Con las rodillas flexionadas y la espalda estirada, lleva la pesa unos 5 metros. Ahora elévala a la altura del pecho y lánzala todo lo lejos que puedas. Corre hasta donde haya aterrizado, recógela, y repite. Repite todo el ciclo entre dos y cinco veces.
Sesión de Paint Ball Club’s
Aun la fecha no es confirmada, pero este Sabado 3 de completarse un número de personas adecuado, se celebraría la primera sesión de paint-ball entre compañeros y amigos del Aikido en Jaén.
Como sabeis ya hemos hecho varias intentonas… pero por complicaciones ajenas a los clubes no hemos podido realizarlo.
El emplazamiento guerrillero se situa en Zocueca cerca de Bailen. Os dejo el enlace a la web de la empresa que organiza, con unas fotos aereas de la zona para que se os haga la boca agua.
PUEDEN VENIR AIKIDOKAS y no aikidokas, amiguetes y demas familiares que quieran acercarse a nuestros compañeros y descargar tensiones!!!
De no poder completar el número esperado de participantes, se realizaría en los fines de semana próximos.
RECOMPENSAS FANJYDA 2009
Escrito por AntonioLinares en General el Septiembre 20th, 2009
La Federación Española de Judo y dd. aa. ha abierto el plazo de petición de recompensas para este año.Aquel que esté interesado en presentar su candidatura debe solicitar la documentación a la FANJYDA dentro de los siguientes plazos:· Antes del 23/10/2009 a las 12:00 am: Petición de documentación a rellenar/aportar en la FANJYDA.· Antes del 26/10/2009 a las 12:00 am*: Entrega en la FANJYDA de la documentación necesaria debidamente cumplimentada y aportando lo requerido. * La documentación debe ser remitida por carta debidamente cumplimentada antes dicho plazo para que tenga validez. Las peticiones/entregas realizadas fuera de plazo serán rechazadas.
Samuráis; ¿quiénes eran? (Guía bastante larga)
¿Qué es un samurái?

Samurái es un término comúnmente utilizado para referirse a los guerreros del Japón antes que este país iniciara un proceso de industrialización; su significado es “servir”. Un término más adecuado es bushi, que significa literalmente “hombre de guerra”, cuyo uso data del período Edo. Sin embargo, ahora es común que la palabra samurái se refiera a la aristocracia militar y no, por ejemplo, a los Ashigaru o soldados de infantería reclutados de entre los campesinos; el significado de ashigaru es “pies ligeros”, debido a que portaban una armadura liviana; su arma principal era el Yari (lanza). El samurái que no tiene vínculos con un clan o un daimyo es conocido como ronin, “hombre ola”.
Se daba por sentado que los samurai eran muy ilustrados y cultos, y con el pasar del tiempo, perdieron sus deberes militares durante el shogunato Tokugawa. Al finalizar la era Tokugawa, los samurái devinieron en funcionarios civiles de los daimyo y sus espadas sólo cumplían propósitos ceremoniales. Las reformas de la restauración Meiji, acaecidas a fines del siglo XIX, abolieron a los samurái como clase militar, tendiendo a un ejército más occidentalizado. En el Japón de nuestros días, aún sobrevive el bushido, el estricto código de los samurái, así como muchos otros aspectos de su estilo de vida.
El shogunato 
En el siglo XI comenzó el ascenso de la casta guerrera en Japón. Antes de que terminara el siglo XII ya había impuesto al Japón un sistema de gobierno militar que habría de perdurar, con diversas modificaciones, por casi 700 años. A este prolongado régimen de dictadura militar hereditaria se le conoce como Shogunato (shogun era el comandante militar) y duró de 1192 a 1867.
Para la segunda mitad del siglo XII el emperador se había convertido en un símbolo de la soberanía japonesa, recluido en Kyoto. En Japón se imponía la fuerza armada de familias guerreras dispersas por el territorio. En esa época (siglo XII), las dos familias más importantes eran los Minamoto y los Taira. Estas familias luchaban por la posesión de la tierra cultivable del Japón, que ocupa un 20% del territorio. Finalmente, dominaron los Minamoto; y el jefe de esta familia, Manamoto Yoritomo, fue nombrado shogun (comandante militar) en 1192 por el emperador. A partir de entonces, el shogun fue virtualmente la autoridad suprema de Japón. El shogun nombró una serie de gobernadores militares (shugo) que guardaban el orden en todo el territorio japonés y servían al shogunato. A cambio de su lealtad al shogun, los shugos recibían tierras. Así el poder político se asoció al poderío militar y a la propiedad territorial. Con el tiempo, los shugos dejaron de ser simples guardias territoriales para convertirse en una versión oriental de señores feudales, llamados daimyo. Estos daimyo o señores consolidaron la primacía del espíritu guerrero en Japón.
Con el crecimiento del sistema feudal, basado en la lealtad personal y de la familia, surgió el más famoso de los tipos japoneses: el samurai o guerrero caballero. Los samurai eran los “guardias profesionales” de los daimyo. Cada daimyo tenía uno o varios samurai que protegían su tierra y su poder, y luchaba por él en la guerra. Originalmente, el término samurai se usó para nombrar a los guerreros aristócratas; pero después se aplicó a toda la casta guerrera que dominó Japón durante los shogunatos (siglo XII al XIX). La importancia e influencia de los samurai aumentó con el paso de los años. Algunos samurai eran miembros de las familias en el poder, otros eran contratados. A cambio de su lealtad al daimyo, los samurai recibían tierras y tributos. El cargo de samurai se volvió hereditario y así se fundaron las dinastías de samurai. La casta de guerreros adquirió características que lo situaron aparte del resto de la población. Los samurai estaban vinculados por un código de ética y conducta (conocido como bushido), que los convirtió en un ejemplo de conducta para las clases bajas. Asimismo, sólo a los samurai se les permitía portar las armas supremas de la guerra japonesa, las espadas que se blandían a dos manos y eran objeto de veneración casi sagrada. Por otro lado, los samurai tenían los privilegios de las clases altas: poseían tierras y no tenían límites para viajar. Durante una época los samurai tenían el derecho de cortarle la cabeza a los comuneros que los ofendieran. Durante el periodo Edo (1603 a 1867), una era de paz, los samurai se dedicaron a los estudios intelectuales como literatura, historia, filosofía o meditación. También se dedicaron al comercio o se integraron a la burocracia. En 1867 renunció el último shogun y se reinstaló el emperador como el poder legítimo en Japón (época conocida como restauración Meiji). En 1871 los privilegios de la clase samurai fueron oficialmente suprimidos. Los daimyo tuvieron que regresar la tierra al emperador y recibieron pensiones del estado japonés. Muchos samurai quedaron empobrecidos y desamparados. En 1875 se les prohibió portar las espadas que simbolizaban su dignidad. En el moderno Japón ya no había lugar para el guerrero a la antigua.
La abolición de los privilegios de los samurai causó problemas sociales. En 1876-1877 hubo una rebelión de samurai liderada por Saigo Takamon. Los rebeldes samurai se enfrentaron con sus armas tradicionales al ejército del emperador, armado con tecnología bélica europea. Los samurai fueron completamente derrotados por el ejército nacional, murieron cerca de 20 mil de ellos. Este fracaso marcó el final de la era de los guerreros. Sin embargo, aunque actualmente los samurai no tienen ningún estatus oficial en Japón, los descendientes de sus familias gozan de estima entre la población japonesa, especialmente la rural
Bushido o La conducta del guerrero
El samurai con armadura personificaba los ideales de fuerza y valor imperial en la era feudal del Japón. Todos los samurai se atenían a un código estricto no escrito conocido como bushido o “la conducta del guerrero”. El bushido exigía una entrega casi religiosa a la vida militar, en que las penalidades físicas regían y una muerte heroica en la batalla era la meta más honorable. El bushido contenía los estándares morales que hicieron de los samurai autoridades no sólo militares sino morales y, en algunos casos, hasta filosóficas. Este código dictaba virtualmente todos los aspectos de la vida de los guerreros y llegó a influenciar toda la cultura japonesa.
Según el bushido, el primer deber de un samurai era morir por su señor, el daimyo. “Si piensas salvar la vida —decía un guerrero legendario—, es mejor que no vayas a la guerra”.El samurai debía estar dispuesto a dar su vida en defensa de la vida y honor de su señor. Además de la lealtad, otros principios que regían la conducta del samurai eran la disciplina, el respeto, el comportamiento ético y el autoconocimiento. Buscaban el honor mirando dentro de su propia alma y confrontando los miedos. También se les enseñaba a apreciar y respetar la vida.
El samurai ejercitaba la paz emocional, el autocontrol ante la muerte, la conducta digna y respetuosa ante lo inevitable y la comprensión de la muerte, así como la bondad, piedad y honestidad. Al samurai se le enseñaba que su función esencial era ejemplificar la virtud a las clases inferiores.
El bushido obligaba a seguir un régimen estricto de entrenamiento marcial y atlético. El samurai adquiría su fuerza y destreza en el combate a lo largo de años de riguroso adiestramiento orientado a fortalecer el carácter y la realización de proezas físicas. Los futuros samurai eran aprendices de maestros en ballestería y esgrima, quienes endurecían sus cuerpos y sus espíritus con prolongados ayunos y largas aminatas descalzos por la nieve.
A pesar de los rigores del adiestramiento de un samurai, sus principios de combate se basaban en el principio de “suavidad” aplicada con destreza. La técnica era parecida a la del moderno ji-jitsu (arte marcial que significa “el arte suave”), en el que la flexibilidad y habilidad en los movimientos vence a la fuerza bruta. Los samurai aprendían a combatir a caballo y a pie, con armas y sin ellas.
El kendo (arte marcial que usa la espada) fue una de sus especialidades. Usaban una espada larga para el combate a caballo y una espada corta para luchas de cuerpo a cuerpo y para cercenar las cabezas de sus adversarios.
Una vez que el samurai había dominado la técnica de su profesión, nunca la abandonaba.
Se adiestraba a diario y viajaba por Japón en busca de maestros cada vez más exigentes. Según su código militar: “un samurai debe vivir y morir con la espada en la mano…Ser valiente y guerrero debe ser su única condición invariable”.
A mediados del siglo XIX el bushido se había convertido en la base del comportamiento ético de toda la sociedad japonesa, sólo que en lugar de lealtad al señor feudal o daimyo, ahora se debía lealtad y sacrifico al emperador.
Los 7 pilares del bushido eran:
Gi - Honestidad y Justicia
Se extremadamente honrado en tus tratos con todas las personas. Cree en la justicia, pero no en la que emana de otras personas, sino en la tuya propia.Para un verdadero samurai no hay tonalidades de gris en lo referente a honestidad y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.
Yu - Valor Heroico
Álzate sobre las masas de personas que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurai debe tener valor heroico. Es arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El valor heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
Jin - Compasión
Mediante un intenso entrenamiento el samurai se vuelve rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado para el bien del resto. Tiene compasión. Ayuda a sus camaradas en cualquier ocasión. Si la ocasión no se presenta, se las arregla para encontrarla.
Rei - Cortesía
Un samurai no tiene razón para se cruel. No necesita demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta demostración externa de respeto no seríamos mejores que los animales. Un samurai no es sólo respetado por su fuerza en la batalla, también lo es por su forma de tratar a los demás. La verdadera fuerza interior de un samurai se manifiesta con claridad en tiempos de tensión.
Meiyo - Honor
El verdadero samurai solamente tiene un juez de su honor, y es él mismo. Las decisiones que tomes y la manera de llevarlas a cabo son un reflejo de quién eres realmente. No puedes ocultarte de ti mismo.
Makoto - Sinceridad Absoluta
Cuando un samurai ha dicho que llevará a cabo una acción, es como si ya estuviera hecha. Nada sobre este mundo evitará que complete lo que ha dicho que hará. No tiene que “dar su palabra”. No tiene que “prometer”. Solamente la acción de decirlo ha puesto en marcha la acción de hacerlo. Hablar y hacer es la misma acción.
Chugo - Deber y Lealtad
Para el samurai, haber hecho “algo” o haber dicho “algo”, le hace poseedor de ese “algo”. Él es responsable de ello y todas las consecuencias que conlleva. Un samurai es completamente leal a aquellos a su cargo. Para aquellos de los que es responsable, permanece verdaderamente recto en su deber.
Comportamiento ético y filosofía
La vida del samurai no sólo era disciplinada en su educación militar, sino también rica en aprendizaje espiritual e intelectual. A lo largo de los siglos integraron a su filosofía los principios del Budismo Zen, del Shintoismo y del Confucianismo. Asimismo, los samurai cultivaron también la escritura, la pintura y la filosofía. Algunas de las artes que practicaban los samurai era el dibujo de espadas, la caligrafía, así como la práctica de la ceremonia del té y el arreglo de plantas (ikebana).
Proverbios de samuráis respecto al codigo ético:
-Sin conocimiento y aprendizaje, un samurai no puede tener victorias militares.
No se debe envidiar la prosperidad del que realiza actos injustos. Ni se debe desdeñar a quien ha caído siguiendo el camino de la rectitud.
Imagawa Sadayo (1325-1420)
-El hombre que tiene a las armas como profesión
debe calmar su mente y mirar dentro
de las profundidades de otros.
Éste es el fin más preciado de las artes marciales.
Siba Yoshimasa (1350 – 1410)
-La vida del samurái
es como la flor del ciruelo,
bella y breve.
Para él como para la flor,
la muerte es algo natural y glorioso.
Anónima.
El samurai ante la muerte
Después de un fracaso u otro acontecimiento deshonroso, muchos samurai preferían darse muerte cortando su abdomen con su espada para tener un fin honorable: esta práctica se llama hara-kiri (“corte de estómago”). El suicidio ritual es parte del código del bushido y se conoce como seppuku. Otras razones para cometer seppuku era la muerte del señor o daimyo, o bien mostrar inconformidad en contra de alguna decisión o actitud del daimyo. La idea de que más vale una muerte honorable que una vida deshonrada es parte de la mentalidad japonesa hasta la actualidad. Los ronin (samurai sin señor) eran samurai deshonrados y eran marginados por la sociedad: se convertían en limosneros, alcohólicos, asesinos. A pesar de su aspecto fiero, los samurai cumplían una serie de estrictas reglas de cortesía hacia su oponente. Cada combatiente solía dar su nombre, linaje y hazañas anteriores de heroísmo. Una vez terminada la lucha, el samurai victorioso tenía la costumbre de elogiar el valor de su oponente derrotado, antes de cortarle la cabeza. También practicaban una cortesía macabra: antes de la batalla, el samurai quemaba incienso en su casco de manera que, en caso de ser decapitado, su cabeza oliera bien.
Las armas del samurai
Los guerreros japoneses llevaban una armadura muy sofisticada para protegerse de las armas enemigas. Su armadura estaba fabricada con pequeñas escamas o laminitas de hierro laqueado, unidas en filas con cordones de seda. El resultado era un tejido metálico tan plegable como la cota de malla europea, pero mucho más resistente. Esta armadura era relativamente ligera: pesaba unos once kilos, lo que permitía al samurai moverse con agilidad. Además, se podía plegar dentro de una caja para llevarla y si la cortaba una espada podía arreglarse con una nueva laminita.
Además del casco de hierro remachado, los guerreros usaban protectores especiales para el cuello y una máscara de metal con una cara feroz, concebida para atemorizar al enemigo. Su espada (daisho) era la posesión más valiosa de cualquier samurai, su marca distintiva. Los samurai usaban dos espadas: una larga (daito katana) y una corta (shoto wakizashi). El samurai daba un nombre especial a su espada, pues para él simbolizaba el “alma” de su actividad. Las espadas más antiguas eran rectas, después se usaron espadas curvas que eran más resistentes y afiladas.
Armas de filo
Himagatana: Una daga de 25 centímetros hecha enteramente de acero.
Kozuka: Un cuchillo de 15 centímetros de largo, solo afilado en uno de sus lados, fácilmente transportable en un bolsillo o en la saya (vaina) de la katana. Se lanza a la cabeza o garganta del objetivo.
Kubikiri: Una daga de 40 centímetros ligeramente curva.
Tanto: Pequeño cuchillo parecido a la daga.
Wakizashi: Compañera de la Katana y espada de mano auxiliar de cualquier samurai, todo samurai portaba estas dos armas como distintivo de su posición noble y juntas forma el daisho. Solo la escuela de Miyamoto Musashi usaba ambas armas al mismo tiempo.
Katana: Arma principal de filo de todo samurai, aunque también indicaba su posición de aquí que muchos samurais que no sabia combatir la portaran de todas formas.
No-Dachi: Armas equivalente al mandoble en la caballería de la edad media, en si una katana a dos manos y de gran tamaño.
Arcos
Dai-kyu: Arco grande asimétrico que se utiliza a caballo, se podía utilizar a pie pero producía un gran dificultad al guerrero.
Yumi: Arco tipo de las tropas samurais a pie.
Ashi-Kyu: Arco largo occidental para las tropas de pie, aun así era mas pequeño que el Dai-Kyu.
Armas de asta
Ono: Arma de asta con un mazo o martillo, parecido a un martillo de guerra occidental.
Naginata: Arma de asta terminada en un filo curvo y ancho parecido a la de una cimitarra árabe.
Yari: Lanza típica de las tropas de pie y también utilizada por los samurais.
Tetsubo: Arma hecha totalmente de metal, un bastón con tachones metálicos.
Tessen: Aunque no es un arma en si, todos los militares de rango los llevaban, eran abanicos de placas metálicas, su uso era defensivo y sobre todo para dar órdenes en la batalla de manera visual.
Guerreros de hoy
El estricto código ético conforme el cual vivían los samurai llegó a constituir uno de los rasgos de identidad y orgullo nacional de Japón. Estos guerreros privilegiaban la lealtad, la virtud y el honor antes que la violencia y la muerte. Según el bushido, la vida y su riqueza espiritual e intelectual eran tan apreciables como una muerte honorable, tanto la propia como del enemigo. Para los samurai, las artes marciales eran más una vía de autoconocimiento y control emocional antes que un adiestramiento para la destrucción humana.
El espíritu bélico de los guerreros tradicionales japoneses difería radicalmente del entrenamiento y misión de los ejércitos actuales, en los que por lo general no se desarrolla la reflexión fundamental del ser humano: cuál es el sentido de la vida y de la muerte. Asimismo, el comportamiento bélico actual no enfatiza el sentido del honor de los contrincantes ni el proceder virtuoso de los guerreros. Si bien es cierto que en cualquier época de la historia la guerra es la guerra y siempre traerá muerte y destrucción, en el mundo contemporáneo las reglas de la guerra se han deshumanizado.
Se que es larga, es un trabajo que yo mismo cree, para entregarlo en el Instituto, pero aun con su extension merece la pena leerlo.
Un abrazo!!
Sun Tzu: El Arte de la Guerra.
“El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de 2500 años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos, en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea útil. Pero la obra del general Sun Tzu no es únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las raíces de un conflicto y buscar una solución. “la mejor victoria es vencer sin combatir”, nos dice Sun Tzu, “y ésa es la distinción entre le hombre prudente y el ignorante”.
Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño. El supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar.”
Este libro, es un antiquísimo manual militar chino. En el se instruye al lector en “el Camino”. Este camino simboliza la estrategia militar, pero también hace referencia a las artes marciales, ya que ambas son parte la una de la otra. Aunque el libro se escribió hace dos mil quinientos años aproximadamente, actualmente se estudia en academias militares de todo el mundo, amén de en algunas escuelas economistas, pues muchos economistas dicen haber encontrado una guía fiable en “el Arte de la Guerra”, para resolver sus conflictos a nivel económico. Sun Tzu utiliza un lenguaje retórico y filosófico en algunas partes de su obra, por ejemplo en lo referente al Cielo y la Tierra(conceptos que en Artes Marciales son muy importantes), lo cuál puede dificultar un poco su lectura o comprensión.
Para todo practicante de una disciplina marcial, es una lectura recomendable, si no necesaria. Personalmente la considero muy interesante y necesaria para entender un poco más a nuestros enemigos y a nosotros mismo y las situaciones que se plantean cuando un conflicto aparece.
Dejo aquí el enlace de una lectura online del mismo: http://www.nacioncamba.net/PDFS/el_arte_de_la_guerra.pdf
Espero que lo disfrutéis.
Más de 40.000 japoneses tienen 100 años o más
Más de 40.000 japoneses tienen 100 años o más, una subida de un 10 por ciento respecto al año pasado, dijo el viernes un sondeo gubernamental que muestra los problemas que afronta la economía por el rápido envejecimiento de la población.
De los 40.399 centenarios, un 87 por ciento son mujeres, dijo el Ministerio de Sanidad y Bienestar.
Una población envejecida que también se prevé que se contraiga es uno de los principales desafíos que encara el nuevo primer ministro, Yukio Hatoyama, y su Partido Democrático, elegido por mayoría el mes pasado.
Una fuerza de trabajo más pequeña tendrá que soportar el peso de las pensiones y las exigencias sanitarias. Apenas tres personas en edad laboral sustentan ahora a cada anciano, pero en 50 años esa proporción se acercará más a uno.
Los demócratas de Hatoyama han prometido normalizar el sistema de pensiones con un mínimo de 70.000 yenes (unos 520 euros) al mes para aquellos con bajos ingresos o que carezcan de suficientes contribuciones para optar a una pensión.
El número de centenarios de Japón sitúa al país en segunda posición mundial tras Estados Unidos, que ahora tiene más de 96.000, según el U.S. Census Bureau. Pero la población estadounidense es más del doble de la de Japón.
Japón tiene la esperanza de vida más alta del mundo, y los expertos la asocian a una dieta saludable, a los servicios sanitarios de calidad y a una tradición de pensionistas activos.
Los datos fueron publicados para coincidir con el día de Respeto de los Ancianos, fiesta nacional, el 21 de septiembre.
Cinturón Negro. Athenas JUDO

El próximo sábado día 19 de septiembre a las 18:00 horas en las instalaciones del C.D. Athenas empezaremos a preparar el programa de cinturón negro para todos aquellos deportistas que deseen examinarse este año.
Un abrazo.
Publicado por Equipo Judo Jaén en 15:09
El daño físico en el boxeo
Impresionante galería en la que podemos ver el rostro de varios boxeadores antes y después de una pelea. Visto en Neatorama.
Haz click aqui para ver la galería.


